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Los gatos pueden avisar del peligro
La percepción de los gatos como seres místicos capaces de ver el futuro tiene una base científica perfectamente racional. La evolución ha dotado a estos pequeños depredadores de un conjunto de sensores más precisos que la mayoría de los electrodomésticos modernos. Cuando hablamos de «premonición de problemas», en realidad nos referimos a la capacidad del animal para detectar cambios físicos en el entorno que el cuerpo humano simplemente no puede captar.
Mecanismos naturales de detección de peligros
El cuerpo del gato funciona como un complejo sistema de alerta temprana, en el que cada órgano sensorial es responsable de su propio sector de seguridad.
- El oído del gato está sintonizado con la percepción de infrasonidos, las vibraciones de baja frecuencia que se producen cuando se mueven las placas tectónicas. Esto permite al animal percibir la proximidad de un terremoto 10-15 minutos antes de los primeros temblores.
- Un olfato muy sensible ayuda a los gatos a detectar microdosis de monóxido de carbono, el inconfundible aroma del aislamiento derritiéndose o una fuga de gas doméstico apenas perceptible antes de que la situación se vuelva crítica.
- Las vibrisas (bigotes) y los receptores especiales de las patas detectan las más pequeñas vibraciones del suelo y las fluctuaciones de los campos electromagnéticos que suelen preceder a los accidentes técnicos.
- Los barorreceptores del interior del oído reaccionan instantáneamente a los cambios bruscos de presión atmosférica, lo que hace que el animal busque refugio antes de una tormenta o tempestad.
Cómo te avisan los gatos de los problemas
Cuando los sensores de los gatos detectan una amenaza, ésta se refleja instantáneamente en su comportamiento, que se convierte en una señal para un dueño atento.
- Un cambio repentino en el estado emocional, que se manifiesta en forma de pánico gratuito, siseos en las esquinas vacías o un intento desesperado de huir de una habitación, suele indicar una amenaza externa, desde una fuga de gas hasta un terremoto que se aproxima. El animal intenta advertir al líder (humano) o simplemente salvar su propia vida, guiado por instintos de autoconservación.
- Otro tipo de reacción es concentrarse e inmovilizarse. Si un gato mantiene la mirada tensa en un punto durante largos periodos de tiempo o se aprieta contra el suelo, puede estar registrando una fuente de sonido o vibración que está oculta para nosotros. Podría tratarse de un cableado defectuoso o de la actividad de plagas que destruyen las estructuras de la casa.
- La evitación total de alimentos merece una atención especial. Aunque a menudo se percibe como una «mala señal» para toda la familia, en realidad es una clara señal de problemas en el propio organismo del animal. La falta de apetito durante más de un día es señal de dolor agudo o de una enfermedad peligrosa que requiere atención médica inmediata.
Un enfoque racional de la señalización de los gatos
Para reaccionar correctamente a las «profecías» de la mascota, hay que seguir un algoritmo lógico de acciones, que ayudará a evitar misticismos innecesarios. En primer lugar, es necesario tomar el comportamiento extraño del gato como un motivo para una revisión técnica.
En primer lugar, es necesario realizar una auditoría técnica de la casa: comprobar los aparatos de gas, el estado de las redes eléctricas y la presencia de fuentes de humo. Si todo está en calma en la casa, la atención debe centrarse en el propio animal. Asegúrese de que el comportamiento inusual no se debe a un traumatismo, estrés o cambios en el sistema nervioso relacionados con la edad, que suelen ir acompañados de sonidos extraños o agresividad.
Los gatos no son psíquicos, pero sus agudos sentidos les sirven de sistema natural de alerta temprana. La mejor estrategia para el propietario es combinar la atención a las señales de la mascota con los modernos dispositivos de seguridad del hogar.
