Foto: de fuentes abiertas
Este sencillo truco culinario le ayudará a hacer albóndigas caseras más tiernas y sabrosas sin ingredientes caros
Incluso una receta probada de albóndigas a veces no da el resultado deseado: el relleno resulta seco o soso. Sin embargo, los cocineros profesionales conocen un pequeño truco que puede cambiar radicalmente el sabor del plato. No se trata de especias o salsas complicadas, sino de un ingrediente accesible, una pizca del cual hará que las albóndigas queden jugosas, sabrosas e increíblemente tiernas.
Cuál es el secreto de unas albóndigas jugosas: un pequeño truco que nadie conoce
Para evitar que el relleno de carne pierda humedad durante la cocción, se debe añadir una pizca de azúcar a la carne picada. No hace que las albóndigas sean dulces, pero realza el sabor natural de la carne y ayuda a retener los jugos del interior. El azúcar también equilibra los sabores de la sal y las especias, haciendo que el plato sea inmejorable.
También contribuye a mejorar la textura de la carne picada: el relleno queda más suave, tierno y homogéneo. Funciona especialmente bien con carne de vacuno y una mezcla de carne picada de vacuno y cerdo.
Para 500 g de carne picada, basta con media cucharadita de azúcar sin deslizar. Debe mezclarse uniformemente con la carne junto con sal, pimienta y cebolla. Después, es aconsejable amasar bien la carne picada y dejarla reposar durante 15 minutos, para que el sabor del relleno sea mucho más profundo.
Consejos adicionales para unos resultados perfectos
- Añadir un poco de agua fría o caldo para que la carne picada quede más jugosa.
- Utilice cebolla picada, realza el sabor.
- No cocines demasiado las albóndigas: 3 minutos después de flotar es suficiente.
