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Volver a una rutina saludable después de las vacaciones no significa hacer dieta estricta ni ejercicio en exceso
Las vacaciones son una época de dulces y fiestas, en la que nuestros rituales saludables habituales pasan a un segundo plano. Después, el cuerpo puede acusar fatiga, hinchazón, niebla en la cabeza y falta de motivación para hacer cualquier cosa.
Las fiestas son unas pequeñas vacaciones para el estómago y el cerebro, pero a veces nos cuesta volver a la rutina después. Unos sencillos cambios en los hábitos diarios pueden ayudar a «reiniciar» el organismo sin dietas rígidas ni pasar hambre. Real Simple ofrece consejos para restablecer un equilibrio saludable, desde despejar el espacio hasta planificar las comidas.
- Deshazte de los excesos. Cada objeto es un lastre. Revisa armarios y cómodas, selecciona lo que puedas regalar o convertir en otra cosa y busca sitio para el resto. Un espacio limpio ayuda a poner la mente a un nuevo ritmo.
- Prioriza las comidas equilibradas. Céntrate en las proteínas, la fibra y los alimentos integrales. Los dulces navideños y las comidas irregulares pueden provocar picos de azúcar y fatiga. Las comidas equilibradas favorecen la energía y la digestión.
- Planifica para disfrutar. No te prohíbas los caprichos, pero gestiónalos, por ejemplo, congela las sobras, compártelos con la familia o escóndelos para consumirlos conscientemente.
- Utiliza productos de temporada. Elige frutas y verduras de otoño e invierno, como manzanas, cítricos o caquis. Es una forma fácil y deliciosa de volver a los productos frescos después de las copiosas comidas navideñas.
- Prueba esta nueva receta. Resuélvete a hacer nuevas recetas. Cocinar en reposo tras las vacaciones es su propio «reinicio» y un recordatorio de que los placeres sencillos pueden ser divertidos.
- Cuida tu microbioma. Incluye alimentos fermentados en tu dieta, como chucrut, kimchi o yogures con probióticos. Favorecen la salud intestinal, las defensas antioxidantes y revitalizan la digestión.
- Recupera tus patrones de sueño. Duerme entre 7 y 9 horas, sigue un ritual nocturno y usa un mínimo de aparatos antes de acostarte. Un sueño de calidad restaura la energía, las hormonas y el estado de ánimo.
- Muévete sin presiones. Prueba con paseos ligeros, estiramientos o ejercicios básicos. Muévete para ejercitar tu cuerpo, no para ‘quemar’ las vacaciones».
- Fíjate tus propios propósitos. Empieza el día con hábitos saludables específicos, como un desayuno con proteínas y antioxidantes, o un paseo ligero. La concienciación ayuda a preparar el día para el éxito.
- Prepara una reserva de alimentos saludables. Actualiza los alimentos de tu frigorífico y estanterías con otros saludables. Así será más fácil tomar decisiones saludables entre las sobras de las fiestas.
- Bebe agua e infusiones. El agua y las infusiones ayudan a evitar la confusión entre hambre y sed y proporcionan una pausa para el descanso.
Volver a un régimen saludable después de las vacaciones no significa una dieta estricta ni ejercicio excesivo. Basta con dar pasos conscientes y sencillos. Los pequeños cambios pueden ayudar a devolver la energía, la claridad mental y la alegría a tu rutina.
Se acabaron las vacaciones: es hora de volver a sentirse en forma, sin presiones ni estrés innecesarios, simplemente escuchando a tu propio cuerpo.
